La función de una CRA (central receptora de alarmas) es la recepción de las señales o saltos de alarmas detectada por su sistema de seguridad, debido a la penetración o inclusión no autorizada en sus instalaciones por un intruso.
Las señales llegan a la central receptora de alarmas a través de la línea telefónica, por GPRS o por interconexión IP, las cuales están conectadas a su vez con una red informática interna la cual gestiona toda la información recibida.
A la recepción del salto de alarma, el operador de la central receptora de alarmas, verifica la intromisión y se pone en contacto con el cliente para verificar que no se trata de una falsa alarma, pidiéndole al conectado que se identifique con una clave, si se determina que puede existir un hecho de coacción o se determina que no es una falsa alarma, inmediatamente se da aviso a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado más próximos a su ubicación, notificando a los mismos el consiguiente aviso de robo.

En la actualidad con la integración de sistemas de seguridad y la disponibilidad de unidad detectoras de doble tecnología con escucha, el operador de la central receptora de alarmas dispone de información más precisa, para tomar decisiones más adecuadas, pudiendo comprobar ruidos y distintos sonidos o visionando los hechos deduciendo la veracidad de la intrusión.
Todos los eventos quedan registrados en los sistemas de gestión de la central receptora de alarma, por lo que se hace un seguimiento exhaustivo de las intervenciones realizadas.
Artículo 48.2 del reglamento de seguridad privada: Cuando se produzca una alarma, las centrales deberán proceder de inmediato a su verificación con los medios técnicos y humanos de que dispongan y comunicar seguidamente al servicio policial correspondiente las alertas reales producidas.




